La educación para el trabajo fundamentalmente busca la calidad del hombre que produce, no tanto la calidad de la actividad laboral productiva, y que a través del trabajo construye su propio proyecto vital personal y relacional.
lunes, 8 de noviembre de 2010
La educación para el trabajo fundamentalmente busca la calidad del hombre que produce, no tanto la calidad de la actividad laboral productiva, y que a través del trabajo construye su propio proyecto vital personal y relacional.
Hablar de humanización de la política educativa, en referencia a la educación para el trabajo y desarrollo humano, pretende buscar las formas de comprender como los lineamientos gubernamentales, aunque centran parte de su interés tanto en fines para mejorar la calidad de vida de las personas, a través de un grado de formación que posibilite unas competencias para que pueda estar inmerso en el campo laboral; como también en hablar del desarrollo integral, no contempla propiamente y de manera explícita unas directrices que den cuenta cómo lograr la conjugación de valores, actitudes y virtudes para que estas entren a ser parte en este proceso de formación.
Me sigue preocupando algo que planteamos en la sesión de presentación de la temática en la clase pasada. Y disculpen si puede parecer un tema "retórico" o semántico. Sin embargo, los documentos que buscan justamente "reconcer a ese hijo antes no reconocido", se aproximan cada vez más a planteamientos de la educación formal. Es decir a los hijos mayores. Por qué insistir desde la normatividad en diferenciar algo del sistema formal, sin serlo en esencia. Los fines, los proyectos, la estructura, la normativa, los requisitos para "acreditarse" no son distintos a la eduación formal. ¿Valdría la pena integrarla a la formalidad? o adquiriría los perversos vicios que ésta tiene? Vale la pena reflexionar...
En las memorias de la Revolución Educativa 2002- 2010 se menciona lo relaciona con la normatividad sobre la educación para el trabajo, pero considero importante las preguntas que plantea Carlos Garcia para las personas que trabajan en este sector de la educación. Considero pertinente la preocupación que se tiene para sistematizar toda la información sobre las I.E que en elpaís estan desarrollando programas de educación para el trabajo con miras a verificar, hacer seguimiento y evaluar para fortalecer dichas I.E o programas
Como lo dice Carlos Augusto, cada vez que se aproxima uno a este tema, se encuentra en una encrucijada entre, lo que se debe enseñar para el trabajo, en principio lo técnico y lo que se debe enseñar para programas mas ambiciosos en téminos de títulos digamos,porque mientras no se tenga una claridad en esos límites, estaremos hablando de dos cosas diferentes que se quieren medir con el mismo rasero, por lo tanto al mezclar peras con manzanas el resultado pude llegar a ser el conocido, un grupo que defiende al hijo no reconocido y otro que no lo quiere reconocer. Pero la verdadera pregunta es cual sera el verdadero parentesco?
¿La formación para el trabajo constituye la respuesta a una necesidad para el sector productivo o es la posibilidad de vinculación laboral para aquellas personas que requieren una cualificación técnica con miras a financiar sus propios estudios profesionales? Dependiendo de las características de su institución educativa o de su perspectiva pedagógica algunos estarán de acuerdo con la primera opción y otros con la segunda. Pero, es poco frecuente escuchar discusiones encaminadas a comprender la relación entre la educación para el trabajo y el desarrollo del ser personal, en términos de trascendencia y volición para alcanzar nuevos niveles de conciencia. Pareciera una relación “forzosa” el vincular estos dos conceptos pero si se analiza antropológica y ontológicamente, es más que necesaria, es fundamental para que este proceso contribuya también a la humanización del hombre.
Tradicionalmente se ha considerado que la educación para al trabajo debe centrar sus esfuerzos en alcanzar la inclusión laboral de los ciudadanos y esto es cierto en la medida en que, en un país como Colombia, los índices de desempleo son bastante altos y que las acciones encaminadas a disminuirlos, son necesarias desde el punto de vista económico. Pero, más allá de estos aspectos, desde un punto de vista puramente educativo es interesante considerar la discusión propuesta por algunos filósofos y antropólogos quienes cuestionan el esfuerzo inmenso que se hace por formar al homo faber (locución latina que significa "el hombre que hace o fabrica") y su contraposición a homo sapiens, la denominación biológica de la especie humana, locución también latina que significa "el hombre que sabe". Tal vez la diferencia más importante es, que el Homo faber apela al mundo del trabajo, mientras el Homo sapiens lo hace al mundo de la vida. Para el Homo faber el trabajo es un fin en sí mismo, en tanto que para el Homo sapiens el trabajo es un medio (para transformar, recrear y pensar la realidad). Por lo tanto la discusión filosófica también merecería un capítulo aparte en las políticas que reglamentan la formación para el trabajo.
Trabajando en una población que se "beneficia" en la actualidad con la cercanía de una nueva planta física del SENA inaugurada este año en Soacha, observo que los estudiantes en particular de mi institución se inscriben en distintos programas sin previa información, sin una orientación clara de los beneficios en su proyecto de vida con el programa, entre otros, pues el proceso que se lleva ha llevado a cabo este año es: Allegar a las Instituciones Educt una circular que convoca a un número ejm 10 personas de grado décimo y diez de grado once para asistir a una charla donde harán preguntas y quien se muestre más participativo es quien obtendrá un cupo para estudiar en algún programa ????, luego aparecen los supuestos ganadores y en programas que ni siquiera son motivaciones de los jovenes...y si no asisten los amenazan de sanciones y demás...entonces cómo humanizar la educación para el trabajo con estos procesos tan mal diseñados y aplicados.
Garcíalópez, agradecemos tu comentario. No continuaremos debate sobre tu aporte por cuanto no es el objetivo de este blog, no obstante, compartimos contigo la percepción de una tendencia de la ETDH a la "formalidad" de la educación superior.
Audrey, gracias por tu aporte sobre el Sistema de Información de la Educación para el Trabajo. Te invitamos a consultar el enlace http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-156294.html
Jorge Humberto, agradecemos tu comentario. Como tu aporte se relaciona con lo escrito por el bloggero Garcíalópez, no continuaremos debate por cuanto no es el objetivo de este blog, no obstante, compartimos con los dos la percepción de una tendencia de la ETDH a la "formalidad" de la educación superior.
Giovanni, agradecemos tu aporte. Te invitamos a consultar nuestro artículo "Finalidad educativa de la formación para el trabajo y el desarrollo humano" que encuentras como entrada reciente en este blog, y continuar aportando desde tu experiencia y conocimientos.
Audrey, de nuevo gracias por tus comentarios, al parecer eres una lectora asidua de nuestro blog.
Te invitamos a consultar nuestros artículos "Finalidad educativa de la formación para el trabajo y el desarrollo humano" y "La educación para el trabajo, formación permanente a lo largo de la vida" que encuentras como entradas recientes en este blog, y continuar aportando desde tu experiencia y conocimientos.
Lina Marcela, agradecemos tus comentarios. No debatiremos sobre la metodología de las instituciones educativas para la oferta de sus programas por cuanto no es el objeto de este blog.
En cuanto a tu inquietud sobre la humanización de la ETDH, te invitamos a leer nuestro artículo "La formación integral" que encuentras como la entrada más reciente en este blog.
Hablar de humanización de la política educativa, en referencia a la educación para el trabajo y desarrollo humano, pretende buscar las formas de comprender como los lineamientos gubernamentales, aunque centran parte de su interés tanto en fines para mejorar la calidad de vida de las personas, a través de un grado de formación que posibilite unas competencias para que pueda estar inmerso en el campo laboral; como también en hablar del desarrollo integral, no contempla propiamente y de manera explícita unas directrices que den cuenta cómo lograr la conjugación de valores, actitudes y virtudes para que estas entren a ser parte en este proceso de formación.
ResponderEliminarGracias por tu comentario, lo tomaremos en cuenta como un aporte a la relación de la educación con el trabajo.
ResponderEliminarMe sigue preocupando algo que planteamos en la sesión de presentación de la temática en la clase pasada. Y disculpen si puede parecer un tema "retórico" o semántico. Sin embargo, los documentos que buscan justamente "reconcer a ese hijo antes no reconocido", se aproximan cada vez más a planteamientos de la educación formal. Es decir a los hijos mayores. Por qué insistir desde la normatividad en diferenciar algo del sistema formal, sin serlo en esencia. Los fines, los proyectos, la estructura, la normativa, los requisitos para "acreditarse" no son distintos a la eduación formal. ¿Valdría la pena integrarla a la formalidad? o adquiriría los perversos vicios que ésta tiene? Vale la pena reflexionar...
ResponderEliminarEn las memorias de la Revolución Educativa 2002- 2010 se menciona lo relaciona con la normatividad sobre la educación para el trabajo, pero considero importante las preguntas que plantea Carlos Garcia para las personas que trabajan en este sector de la educación.
ResponderEliminarConsidero pertinente la preocupación que se tiene para sistematizar toda la información sobre las I.E que en elpaís estan desarrollando programas de educación para el trabajo con miras a verificar, hacer seguimiento y evaluar para fortalecer dichas I.E o programas
Como lo dice Carlos Augusto, cada vez que se aproxima uno a este tema, se encuentra en una encrucijada entre, lo que se debe enseñar para el trabajo, en principio lo técnico y lo que se debe enseñar para programas mas ambiciosos en téminos de títulos digamos,porque mientras no se tenga una claridad en esos límites, estaremos hablando de dos cosas diferentes que se quieren medir con el mismo rasero, por lo tanto al mezclar peras con manzanas el resultado pude llegar a ser el conocido, un grupo que defiende al hijo no reconocido y otro que no lo quiere reconocer. Pero la verdadera pregunta es cual sera el verdadero parentesco?
ResponderEliminar¿La formación para el trabajo constituye la respuesta a una necesidad para el sector productivo o es la posibilidad de vinculación laboral para aquellas personas que requieren una cualificación técnica con miras a financiar sus propios estudios profesionales? Dependiendo de las características de su institución educativa o de su perspectiva pedagógica algunos estarán de acuerdo con la primera opción y otros con la segunda.
ResponderEliminarPero, es poco frecuente escuchar discusiones encaminadas a comprender la relación entre la educación para el trabajo y el desarrollo del ser personal, en términos de trascendencia y volición para alcanzar nuevos niveles de conciencia. Pareciera una relación “forzosa” el vincular estos dos conceptos pero si se analiza antropológica y ontológicamente, es más que necesaria, es fundamental para que este proceso contribuya también a la humanización del hombre.
Tradicionalmente se ha considerado que la educación para al trabajo debe centrar sus esfuerzos en alcanzar la inclusión laboral de los ciudadanos y esto es cierto en la medida en que, en un país como Colombia, los índices de desempleo son bastante altos y que las acciones encaminadas a disminuirlos, son necesarias desde el punto de vista económico.
ResponderEliminarPero, más allá de estos aspectos, desde un punto de vista puramente educativo es interesante considerar la discusión propuesta por algunos filósofos y antropólogos quienes cuestionan el esfuerzo inmenso que se hace por formar al homo faber (locución latina que significa "el hombre que hace o fabrica") y su contraposición a homo sapiens, la denominación biológica de la especie humana, locución también latina que significa "el hombre que sabe". Tal vez la diferencia más importante es, que el Homo faber apela al mundo del trabajo, mientras el Homo sapiens lo hace al mundo de la vida.
Para el Homo faber el trabajo es un fin en sí mismo, en tanto que para el Homo sapiens el trabajo es un medio (para transformar, recrear y pensar la realidad). Por lo tanto la discusión filosófica también merecería un capítulo aparte en las políticas que reglamentan la formación para el trabajo.
Trabajando en una población que se "beneficia" en la actualidad con la cercanía de una nueva planta física del SENA inaugurada este año en Soacha, observo que los estudiantes en particular de mi institución se inscriben en distintos programas sin previa información, sin una orientación clara de los beneficios en su proyecto de vida con el programa, entre otros, pues el proceso que se lleva ha llevado a cabo este año es: Allegar a las Instituciones Educt una circular que convoca a un número ejm 10 personas de grado décimo y diez de grado once para asistir a una charla donde harán preguntas y quien se muestre más participativo es quien obtendrá un cupo para estudiar en algún programa ????, luego aparecen los supuestos ganadores y en programas que ni siquiera son motivaciones de los jovenes...y si no asisten los amenazan de sanciones y demás...entonces cómo humanizar la educación para el trabajo con estos procesos tan mal diseñados y aplicados.
ResponderEliminarGarcíalópez, agradecemos tu comentario.
ResponderEliminarNo continuaremos debate sobre tu aporte por cuanto no es el objetivo de este blog, no obstante, compartimos contigo la percepción de una tendencia de la ETDH a la "formalidad" de la educación superior.
Audrey, gracias por tu aporte sobre el Sistema de Información de la Educación para el Trabajo.
ResponderEliminarTe invitamos a consultar el enlace http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-156294.html
Jorge Humberto, agradecemos tu comentario.
ResponderEliminarComo tu aporte se relaciona con lo escrito por el bloggero Garcíalópez, no continuaremos debate por cuanto no es el objetivo de este blog, no obstante, compartimos con los dos la percepción de una tendencia de la ETDH a la "formalidad" de la educación superior.
Giovanni, agradecemos tu aporte.
ResponderEliminarTe invitamos a consultar nuestro artículo "Finalidad educativa de la formación para el trabajo y el desarrollo humano" que encuentras como entrada reciente en este blog, y continuar aportando desde tu experiencia y conocimientos.
Audrey, de nuevo gracias por tus comentarios, al parecer eres una lectora asidua de nuestro blog.
ResponderEliminarTe invitamos a consultar nuestros artículos "Finalidad educativa de la formación para el trabajo y el desarrollo humano" y "La educación para el trabajo, formación permanente a lo largo de la vida" que encuentras como entradas recientes en este blog, y continuar aportando desde tu experiencia y conocimientos.
Lina Marcela, agradecemos tus comentarios.
ResponderEliminarNo debatiremos sobre la metodología de las instituciones educativas para la oferta de sus programas por cuanto no es el objeto de este blog.
En cuanto a tu inquietud sobre la humanización de la ETDH, te invitamos a leer nuestro artículo "La formación integral" que encuentras como la entrada más reciente en este blog.